
Hace muuuucho tiempo que no voy a misa, en realidad no, porque hoy tuve el agrado desagrado de ir nuevamente… Después de todo no fue tan malo. Me hizo recordar cosas que había olvidado y escribir por primera vez en el año en este blog.
Lo primero que llamó mi atención fue la gran cantidad de gente mayor, practicamente no habían jovenes o niños. Claro, excepciones siempre hay, pero en su mayoria eran personas de edad y mujeres. ¿Por qué será? ¿Los hombres somos menos creyentes? La verdad no sé como sea estadisticamente el tema, pero en mi experiencia por lo general las mujeres son las que más creen, o al menos las que más lo expresan.
Lo segundo que se robo mi atención no vino inmediatamentea mi cabeza, sino ya transcurrido un tiempo. Dentro de la misa, en un momento el cura hizo las tipicas peticiones, y dentro de ellas se pidio por el respeto a los pueblo originarios. Já! ¿Y dondé esta esa gente en el día a día? ¿Cuantos de ellos se acuerdan de lo que esta pasando en Isla de Pascua, o incluso de lo que pasó con los Mapuches?. Al parecer no lo hacen, no es bueno generalizar, pero dentro de la sociedad en que vivimos practicamente nadie habla del tema. Obvio, el robo a la casa del hijo del empresario Juanito Perez es más importante ¿verdad?
De pronto llego el momento donde se pide plata. Fueron muchos los que donaron, y bastante más que unas monedas de 100 pesos. Los billetes eran algo común, y raro era ver al que diera monedas. Realmente desconozco que se hace con esa plata, quiero pensar que es para ayudar a los que necesitan en vez de construir y hacer más linda y ostentoda de lo que ya es la iglesia… ¿Qué hay de malo en ayudar? Nada! el problema es que muchas veces en el día nos topamos con gente que lo necesita y nos hacemos los ciegos y sordos. ¿Qué cuesta darle unas monedas a esa persona que tan esforzadamente se para en los semaforos a limpiar el parabrisas o hacer malabares? El problema es que a muchos en realidad les molesta ver la pobreza, y prefieren dar su plata en la iglesia. Ojalá la gente fuera generosa siempre…
Lo otro, y creo que más me impresiono, fue lo “adoctrinada” que esta la gente, todos se paran al mismo tiempo, todos se sientan al mismo tiempo, todos rezan juntos, etc… Parece un regimiento. Alguno de ellos ¿pondrá realmente atención a lo que repite? ¿Cuestionará algo de lo que pasa en la misa? Si sucede, no lo parece. Todos lo hacen inmediatamente simplemente porque es asi.
Dentro de las oraciones, la que más me llama la atención es “El Credo”. Uff, ¿realmente creen todo eso? Yo también la recitaba de memoria cuando era más chico, pero no sé si en algún momento creí todo eso…
Ah, y casi lo olvidaba. La Paz… Es un gesto lindo, desear la paz a quien no se conoce es un gesto que ojalá como varias otras cosas que predican se repitiera durante el resto del día y se hicieran propias. Pero la mayoría cuando sale de aquel lugar, lo olvida y pasa por encima del que pueda.
En fin… Esa fue parte de mi experiencia después de años en una iglesia y una misa. Espero no repetirlo en varios años más porque me desagradó demasiado. Sigo siendo agnostico, y más que antes.
Este debe ser uno de los temas pendientes para desarrollar en todo el transcurso del Blog, quizas la principal razón es mi falta de claridad respecto al tema, pero con el paso de los años parece que ya estoy más claro.