#4 de Agosto 2011

Este día quedará marcado con fuego en el recuerdo de muchos de nosotros, y en la historia de nuestro país también. Este día será recordado como el día que la represión violeta e injustificada se tomó las calles, el día en que se pasaron a llevar derechos que incluso consagra la constitución del dictador.

La derecha una vez más demostró que no sabe gobernar si no es por medio del miedo. Neciamente negó la autorización a las marchas convocadas por estudiantes secundarios y universitarios violando uno de los derechos básicos en cualquier democracia; el derecho a manifestarse y ocupar las calles que le pertenecen.

Lo más grave,  según mi opinión fue la prohibición de reunión en veredas aledañas a Plaza Italia. Y eso nadie me lo cuenta, lo viví y todos lo vimos por televisión. Carabineros al ver un grupo, incluso pequeño, de personas se acercaba a decir que simplemente no podían estar parados y debían “circular”. ¿Explicación? Ninguna, simplemente que no se podía juntar gente.

Me parece una situación GRAVISIMA! Que nos digan que simplemente no nos podemos juntar en veredas es inaceptable. Algunos olvidan que la dictadura de Perrochet terminó hace más de 20 años y nos quieren regresar a esa época tan lamentable en nuestro país.

Yo fui uno de los miles que asistió a Plaza Italia ese día sin permiso de la intendencia porque no la necesito. Se supone que puedo transitar libremente por mi país, pero ese día Carabineros no me dejó. Me baje en el metro “Universidad católica” y por la vereda comencé a caminar hacia “Baquedano”, no logré avanzar ni siquiera una cuadra cuando un “zorrillo” a toda velocidad pasa lanzando gas lacrimógeno, situación ante la cual lógicamente arranque ya que el aire es irrespirable. De ahí en adelante intente en varias oportunidades avanzar nuevamente hacia Plaza Italia pero era imposible, los carabineros estaba por todas partes con el “guanaco”, el “zorrillo”, las bombas lacrimógenas, etc. impidiendo en normal flujo de personas. El ambiente era asfixiante pero sentía que no podía irme a mi casa simplemente porque ellos ilegalmente prohibieran caminar libremente por nuestra ciudad. Logré reunirme con mucha gente afuera de la Posta Central donde todo se desarrollaba con normalidad. Cánticos y gritos alusivos al movimiento alumbraban la triste noche que se estaba desarrollando.

Luego de un largo rato, decidí volver a mi casa orgulloso de haber asistido al lugar que quería a demostrar pacíficamente al sordo gobierno que puedo caminar libremente por mi país cuando quiera y no porque ellos arbitrariamente digan que no, les haremos caso.

Fui testigo de muchos incidentes, y responsablemente digo que la mayoría de ellos fue iniciados por el lumpen verde (aka Carabineros) atacando a grupos de personas que simplemente ejerciendo su derecho a reunión consagrado en la Constitución se encontraban en el lugar.

¿El resultado final? Una de las jornadas más violentas desde el inicio del movimiento estudiantil, y sin dudas, la más represiva desde la vuelta a la democracia. Una vez más al gobierno “le salió el tiro por la culata”, querían evitar desmanes y justamente fue lo que más sucedió.

Muchas veces las “autoridades” olvidan que están ahí debido a que nuestra “democracia” es indirecta por lo que ellos deben ellos representar la voluntad de quienes los eligieron. Claramente como dice Jorge González, ellos no están haciendo lo que al comienzo se pactó.

Este día lleno de represión no terminó ahí, nos tenía preparadas más sorpresas. Una de ellas es que se dio al conocer el resultado de la encuesta CEP (Centro de Estudios Públicos) reflejando que la inmensa mayoría de los chilenos rechaza al gobierno de Sebastián Piraña (aka. Piñera) y su aprobación continúa disminuyendo y alcanza la paupérrima cifra del 26%. Junto con ello, se dio a conocer que el rechazo al lucro en la educación alcanza un 80%. Queda claro quiénes son los intransigentes ¿verdad?

La otra magnifica sorpresa fue el #Cacerolazo. Debido a la represión sufrida en la mañana se hizo un llamado a realizar un cacerolazo en apoyo a los estudiantes y repudio de la represión. La convocatoria fue simplemente abrumadora, reportes de todo Chile y las comunas más diversas dan cuenta del éxito alcanzado.

Personalmente acudí junto con mi familia a Plaza Egaña debido a la congregación de gente que existía. Era un verdadero carnaval ensordecedor. Realmente el ambiente, el apoyo de los automovilistas y la gente del lugar era conmovedor.

Como resultado final de la jornada, varios organismos internacionales han manifestado su preocupación por la represión ejercida, entre ellos la OEA, Amnistía Internacional, DDHH Interamericana, UNICEF.

Y lógicamente el conflicto fue cubierto por la prensa internacional, una vez más Chile destacó por lo antidemocrático que podemos llegar a ser.

Para terminar este extenso post, simplemente decir que pese a todo estoy muy orgulloso de mi país, no de los gobernantes, sino del pueblo. Ha quedado demostrado que no tenemos miedo y que estamos dispuestos en su mayoría a dar la pelea desde la trinchera de la paz y la organización contra la supresión de nuestras libertades y la sordera de este gobierno. Estamos dispuestos a pararnos frente al guanaco y las lacrimógenas con las manos en alto demostrando que nosotros no somos los violentos y que seguiremos firme en nuestra lucha por mejores oportunidades para todos.

Carabineros: Terroristas con uniforme

Para comenzar, ¿Qué es terrorista? Según la RAE terrorista es aquel que “practica actos de terrorismo.” Ok, entonces ¿qué es terrorismo? Es la “dominación por el terror” o “Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror”.

Algunos pueden decir que la definición queda un poco grande, personalmente no lo creo. No es raro escuchar gente que verdaderamente les tiene miedo. Es cosa que se den una vuelta por las comunidades Mapuche y les pregunten a los niñitos. Es increíble y escalofriante el miedo que les tienen. Pero tampoco es necesario ir tan lejos. Estudiantes que van a las marchas también tienen miedo. El actuar de los “aweonaos” es terrible, capaz de golpear a quien se ponga por delante, sin discriminar si es niño, mujer o anciano.

Para que hablar de las marchas del último tiempo. Cada día es más claro que infiltran Carabineros de civil para provocar desmanes y llenar minutos de televisión con violencia y vandalismo.

Basta nada más con haber ido a una marcha para darse cuenta que el ambiente es de mucha creatividad, y sin violencia. Pero carabineros se preocupa en cada una de ella provocar desmanes. Tratan de desviar la atención de lo que de verdad importa.