Paseo por Valpo !
Hace poco tiempo escribí lo encantado que estoy por Valparaíso y como he cambiado la forma de mirar esta hermosa ciudad. Pero este proceso no lo viví solo, la Gilly me acompaño en este cambio, y por lo mismo llegamos a un acuerdo de no perdernos ninguna calle, cerro o lugar tradicional de esta zona, por lo que en este afán antes de ayer salimos a dar una vuelta en micro, cualquiera que se nos cruzara.
La micro elegida fue las 606 y puedo decir que fue un viaje muy especial ya que no le falto nada de lo típico de las micros de la zona. Se subió como siempre el típico vendedor de dulces que pasan tan rápido que no te da tiempo de pensar siquiera si quieres comprar algo o no. Por su puesto tampoco falto la mala cara del chofer cuando algún estudiante en su justo derecho le paga la tarifa que le corresponde, y para que decir de las carreras y peleas entre micreros. Otro que tampoco quiso estar ausente en nuestro paseo fue el cantante de las micros que sube junto a su guitarra y una gastada voz, aun que este fue bastante “especial” y diferente. Para empezar no canto las típicas canciones que hablan sobre Valparaíso sino una cueca que tanto gusto da escuchar en estas fechas, pero lo mejor de todo fue el radical cambió que hizo con la siguiente canción. Con un ingles inventado por él pero que sonaba bastante bien cantó una canción del rey del rock and roll, Elvis Presley. Cuando terminó de cantar no pudimos mirarnos y meter la mano al bolsillo para darle una colaboración. Mal que mal, alegran el viaje y nos sacan de nuestra rutina cuando vamos ala Universidad o en nuestra cosas.
El viaje continuaba y cada vez nos alejábamos mas del plan de la ciudad al mismo tiempo comenzábamos a subir por lo cerros de la joya del pacifico, fue sorprendente el cambio, y no sólo me refiero a la arquitectura, sino también a las personas que subían a la micro, parecía ser una constante en ellas la cordialidad, incluso el tan “amargo” chofer ya no lo era tanto y el estresante viaje Viña, y el plan ya había terminado tornándose esto cada vez más en un típico paseo de día Domingo para nosotros y todos los que aún permanecía en la micro.
No tenemos idea por cuantos cerros pasamos ni conocimos, tampoco tengo una cuenta exacta de cuantas construcciones y casas llamaron mi atención, y menos la cantidad de hermosas “vistas” que tuvimos del mar, pero lo que si tengo claro es que tomar un micro y subir los cerros es un paseo obligado para todas las personas que quieran descubrir lo bellos y especial de la zona. Y por favor no tengan el prejuicio que solo los “artistas” encuentran lo bonito en estas cosas, yo soy lo menos artista del mundo, pero esto no se puede no encontrar bello, tiene una magia especial que no sólo se ve con los ojos, se siente…
Una vez que el viaje termino y llegamos al terminal de las micros nos dimos cuenta que estamos al lado de la cárcel y una cementerio del tipo parque al que decidimos entrar, si bien no tiene prados casi perfectos como los del Parque del Recuerdo tiene una vista sorprendente! Eso si, el frío también sorprende tanto como la vista, el viento es muy helado así que nos apresuramos de vuelta al paradero para tomar un micro de regreso. La tomada esta vez fue la 607, que a nuestro gusto tiene un recorrido mucho más sorprendente que la 606 que sube bastante directo. Esta micro bajó “volando” por unas calles muy angostas y dando muchas vueltas que nos dejaban helados. En fin, no los lateo más con las impresiones ya que casi todo lo que se puede decir, ya esta dicho.
Fue un paseo francamente genial, tuvo de todo un poco y sin duda lo volveremos a repetir con mi compañera de viaje, antes que se acabe el año quiero conocer todos los recorridos y toda la zona. La idea es la próxima ves tomar la “O” que según todos esa si que pasa por todos los cerros.





